¿Kundalini qué es? Advertencias asociadas activación.

Profundicemos en qué es la Kundalini según las tradiciones de sabiduría y, sobre todo, en las serias advertencias asociadas con su activación. Esta energía, conocida como Kundalini, posee un potencial inmenso, pero también requiere gran respeto y comprensión. En nuestro interior reside un poder increíble, a menudo descrito como una energía latente en la base de la columna vertebral.  

Explorar esta dimensión interior puede conducir a una mayor autoconciencia y, para algunos, a una sensación de conexión con algo más grande. Pero como cualquier energía poderosa, existe una forma correcta de abordarla y los peligros de hacerlo mal. 

¿Por qué tememos al bien y prestamos oídos a lo que nos hace mal? 

La activación de la Kundalini no es peligrosa, es puro amor.  

Cuando esta energía se despierta y fluye por la médula y los huesos, el corazón se abre, la mente se expande y el cuerpo se llena de fuerza vital. La activación de la Kundalini no es peligrosa, es puro amor.  

¿Qué sucede entonces? 

Cuando la energía Kundalini se despierta y fluye por el cuerpo, puede traer una profunda transformación a muchos niveles. 

Las emociones reprimidas pueden aflorar para ser liberadas, creando una sensación de ligereza y libertad. 

La conciencia se expande, los pensamientos se aclaran y los viejos patrones pueden romperse. La intuición se fortalece. 

Muchos sienten una profunda conexión con algo más grande: una sensación de unidad, amor y paz interior. 

El ego se libera y nos acercamos a nuestro verdadero ser. 

La energía Kundalini nos despierta a nuestro máximo potencial. 🌟 

No es peligrosa, es un camino a casa, a nosotros mismos.

¿Es peligroso el Kundalini Yoga?

La energía Kundalini está rodeada de mitos, y en su simplicidad significa consciencia Kundalini. Mediante la práctica de Kundalini Yoga, despiertas a tu propia vida. Kundalini Yoga incluye kriyas (ejercicios físicos) que movilizan la energía desde la base de la columna vertebral hacia arriba. La energía Kundalini se encuentra entre la tercera y la cuarta vértebra y permanece latente en la mayoría de nosotros.

Es decir, la mayoría de nosotros vagamos por la vida en un estado de letargo, adictos a hábitos y viejos patrones que nos mantienen en piloto automático. Actuamos y pensamos como siempre, funcione o no. Mediante la práctica del Kundalini Yoga, tu consciencia se despierta y te despiertas a tu propia vida, a tu propia verdad. Te permite vivir tu vida desde un lugar donde tú tienes el control, no tus hábitos ni tus pensamientos.

Mucha gente piensa que el Kundalini Yoga es peligroso o demasiado poderoso. Lo que cuenta es tu propio esfuerzo, y nadie más que tú puede decidir hasta dónde quieres llegar ni cuánto quieres experimentar. Todo depende de ti.

¿Es propaganda decir que el Kundalini Yoga es peligroso?

¡Quizás! Mi experiencia me dice que al volverme más consciente, me doy cuenta de lo que es correcto para mí. Con base en eso, tomo las decisiones que me parecen más apropiadas en cada momento. En mi viaje a la India en 2014, escuché repetidamente que la Kundalini es peligrosa, también aquí en España.

Entiendo que lo peligroso significa en este contexto que nadie puede tener poder sobre ti, ni siquiera tus propios pensamientos. Al despertar la consciencia, ya no será fácil dejarse manipular para seguir a la multitud ni dejarse seducir por las verdades de los demás. Te vuelves más firme en tu propia verdad y puedes defenderte. En una sociedad patriarcal, ¿se puede definir esto como peligroso?

En mis 13 años de Kundalini Yoga, nunca he tenido miedo de experimentar la energía kundalini. Mi propia práctica me ha llevado a espacios oscuros, me ha mostrado mis sombras y me ha dado una sensación de felicidad que nunca antes había experimentado. 

En mi caso, el Kundalini Yoga me ha dado la oportunidad de deshacerme de patrones y hábitos que ya no me sirven. Con cada día que practico y cada día que me encuentro en la experiencia/sensación que surge, me despierto cada vez más a una sensación de satisfacción interior.